Guía Completa: Requisitos AML para Contables en 2026
Aprende los requisitos legales fundamentales que necesitas cumplir como profesional contable en el marco normativo actual.
Leer artículoDescubre cómo implementar procesos de debida diligencia efectivos. Explicamos cada paso con ejemplos reales del trabajo contable diario.
La diligencia debida es el corazón de cualquier estrategia de cumplimiento normativo efectiva. No es simplemente llenar formularios — es entender quiénes son tus clientes, de dónde viene su dinero, y asegurar que tu firma no esté involucrada inadvertidamente en actividades sospechosas.
En la práctica diaria, significa verificar identidades, revisar documentación, y mantener registros actualizados. Lo hacemos constantemente, aunque a menudo no pensemos en ello como “diligencia debida”. Este proceso es obligatorio bajo la Ley 10/2010 de Prevención del Blanqueo de Capitales y te protege tanto a ti como a tu firma.
Un proceso de debida diligencia estructurado te protege y demuestra que actúas con responsabilidad profesional.
El primer paso es obtener información clara del cliente. Necesitas su nombre completo, número de identificación (DNI, pasaporte, NIF), domicilio actual y fecha de nacimiento. No es suficiente confiar en lo que te dicen — verifica documentos originales o copias certificadas. Para clientes empresariales, solicita el CIF, estatutos sociales y acta de constitución.
Identificar quién controla realmente una empresa es crucial. Si tu cliente es una sociedad mercantil, debes saber quiénes son los accionistas principales (aquellos con más del 25% de participación). Estos son tus beneficiarios reales. Documenta esta información claramente. A menudo las estructuras son complejas — no te desanimes. Un registro actualizado te ahorra problemas después.
No todos los clientes presentan el mismo riesgo. Una pequeña consultoría local de servicios de limpieza es diferente a una empresa que opera en jurisdicciones de alto riesgo. Evalúa: cuál es el sector?, dónde opera?, cuáles son sus operaciones típicas?, hay indicadores de alerta?. Los clientes de alto riesgo necesitan mayor escrutinio. Registra esta evaluación en tu sistema.
La diligencia debida no termina cuando abres el expediente. Necesitas revisar regularmente las transacciones y operaciones del cliente. Las actividades son consistentes con lo que dijeron al inicio?, hay cambios en la estructura?, nuevos accionistas?. La mayoría de irregularidades se detectan mediante monitoreo activo, no por documentación inicial deficiente.
La documentación es tu evidencia de cumplimiento. Si algún día una autoridad pregunta por qué trabajaste con un cliente, tu documentación es tu defensa. No confíes en la memoria — confía en el papel (o los archivos digitales certificados).
Parte del monitoreo continuo es reconocer patrones inusuales. Esto no significa que algo sea definitivamente ilegal, pero justifica una investigación más profunda.
Modificaciones constantes de accionistas, representantes o domicilio sin explicación clara son sospechosas. Las empresas legítimas tienen cierta estabilidad.
Un cliente que reporta ingresos modestos pero realiza operaciones grandes e irregulares merece atención. De dónde sale el dinero? Asegúrate de que tenga sentido.
Un cliente que se niega a dar información básica o completa sobre sus beneficiarios reales es una bandera roja. Tienes derecho a esta información — es obligatorio proporcionarla.
Si tu cliente opera principalmente en países con regulaciones débiles o historial de corrupción, necesita vigilancia adicional. No es discriminación — es prudencia.
Negocios que operan principalmente en efectivo sin justificación clara (como bares o restaurantes) requieren documentación adicional de origen de fondos.
Un cliente que presiona para actuar rápidamente, evitando procedimientos normales, puede estar intentando saltarse controles. Mantén tu proceso — no aceleres por presión externa.
No necesitas software costoso para implementar debida diligencia efectiva. Lo importante es la consistencia y la documentación.
Crea una carpeta por cliente con subcarpetas: Identificación, Documentación Corporativa, Evaluación de Riesgo, Monitoreo. Todo debe ser fácil de localizar si necesitas revisar algo rápidamente.
Mantén un log simple: fecha, cambio detectado, acción tomada. Por ejemplo: “15 Feb 2026 — Nuevo accionista detectado — Solicitada documentación de identificación”. Esto demuestra vigilancia activa.
Crea listas de verificación personalizadas para diferentes tipos de clientes. Úsalas consistentemente. Una lista asegura que no olvidas pasos importantes y proporciona prueba de tu proceso sistemático.
Establece recordatorios (en tu calendario o sistema) para revisar clientes de riesgo más alto cada 6 meses. Esto evita que expedientes se queden obsoletos.
La debida diligencia no es un obstáculo burocrático — es tu red de seguridad profesional. Cuando implementas estos pasos consistentemente, creas un registro que demuestra tu compromiso con el cumplimiento normativo. Si algo sale mal después, tu documentación te respalda.
Empieza hoy. Revisa tus clientes actuales. Tienes documentación completa de identificación? Sabes quiénes son los beneficiarios reales? Estás monitoreando cambios activamente? Si hay brechas, cúbrelas. No es perfeccionismo — es profesionalismo.
Recuerda: la debida diligencia es tu responsabilidad como profesional contable. Las autoridades esperan que la hagas bien. Tus clientes legítimos apreciarán tu profesionalismo. Y si surge algún problema, tu proceso documentado será tu mejor defensa.
Este artículo proporciona información educativa y orientación general sobre procesos de debida diligencia para contables. No constituye asesoramiento legal, contable o profesional específico. Las circunstancias de cada firma y cliente son únicas. Te recomendamos consultar con un asesor legal especializado en cumplimiento normativo (compliance) antes de implementar cambios en tus procesos. Las regulaciones AML evolucionan constantemente — mantente informado sobre actualizaciones de la legislación española y de la Unión Europea.